Translate o traductor

lunes, 14 de octubre de 2013

Pensadores del siglo XVIII

  •   JUAN JACOBO ROUSSEAU: fundador de la democracia moderna. En sus obras, planteó que el hombre es naturalmente bueno, y es la sociedad la que lo pervierte.
El hombre, en el estado de naturaleza, era bueno y feliz; vivía de una economía de subsistencia, sin propiedad privada, sin desigualdad. Con el surgimiento de la propiedad privada, se estableció la desigualdad entre los hombres en el estado de naturaleza. El mundo se pobló de ricos y pobres. A través de un contrato, se organizó la sociedad civil para asegurar el poder de los ricos, consagrar la desigualdad y fundar una sociedad injusta.
¿Cómo remediar esta sociedad injusta?
En el "Contrato Social", quizás su obra más importante, propone una solución a nivel social. A través de un nuevo contrato entre los hombres, los individuos conservan todos sus derechos. De esta manera, el pueblo conserva el poder político: es soberano. Y como el pueblo es soberano, es el encargado de hacer las leyes. Por lo tanto, las leyes deben expresar la voluntad general. El gobierno es un simple ejecutor de la voluntad del pueblo.
  • John Locke: Pensador y filósofo inglés del siglo XVII, se le considera un precursor del pensamiento político del siglo XVIII.
En su obra, "Segundo tratado sobre el gobierno civil" (1690) partía de la idea de que el hombre vive en estado de naturaleza, gozando de derechos naturales, como el derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad. Para la conservación de estos derechos, los hombres salían del estado de naturaleza y a través de un contrato constituían un gobierno. Si el gobierno no respetaba uno de los derechos o se extralimitaba en sus funciones, el pueblo podía resistirse a él y elegir otro en su lugar; a esto se le llamó “derecho de resistencia”.
Para Locke, el gobierno debe estar compuesto por el Poder Legislativo encargado de hacer las leyes, y el Poder Ejecutivo, encargado de llevar a la práctica las leyes, pero supeditado al primero. De esta manera Locke aparece como un pensador contractualista, niega el derecho divino del poder, defiende la monarquía limitada como forma de gobierno, y coloca en primer plano los derechos naturales del hombre, que deben ser sagrados aún para el monarca

No hay comentarios:

Publicar un comentario