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viernes, 9 de agosto de 2013
Historia
Banda oriental
El proceso colonial de la Banda Oriental puede dividirse en 2 períodos perfectamente definidos. El primero comprende desde el descubrimiento de estas tierras por Solís (1516) hasta la Fundación de Montevideo (1726); el segundo comprende desde la Fundación de Montevideo hasta el alzamiento de 1811.
El primer período que puede llamarse “Reducciones” se caracteriza por:
a. La lucha constante con los indígenas por la apropiación del territorio.
b. Aparición de la ganadería que transforma las condiciones económicas del territorio.
c. La introducción de los primeros elementos sociales españoles, portugueses, quichúes- guaraníes, que han de construir los caracteres de la población.
El segundo período que puede llamarse “Período de la Gobernación” se caracteriza por:
a. La organización política y civil del territorio, según las normas de la civilización hispana.
b. La formación criolla, producto de la fusión étnica y de las influencias territoriales.
.Una Colonia débil por Tardía
Cuando los conquistadores españoles llegaron al Río de la Plata en el siglo XVI, hallaron en su margen izquierda comarcas onduladas y fértiles, de clima templado, regadas por numerosos ríos y arroyos, con espesos montes en sus orillas, pobladas por tribus indígenas en estado salvaje.
Sus riquezas naturales eran exiguas frente al fabuloso mito de “El Dorado” que atraía la ambición de los conquistadores. Por lo que estas tierras eran consideradas por los españoles como tierras sin ningún provecho. Lo que atraía a las expediciones era el oro y la plata del Perú. Al entrar en el Río de la Plata, al internarse en el Uruguay y el Paraná, los exploradores buscaban un nuevo camino hacia el alto Perú.
Es así que fundaron Asunción para franquearse el camino al Perú, después Santa Fe, para asegurar las comunicaciones con aquel lejano establecimiento y más tarde repoblaron a Buenos Aires para atender la conservación de los dos.
Los fortines primitivos de San Salvador y de San Juan, en la costa del Río Uruguay, no son más que punto de escala para los buques que han de remontar el Paraná en busca de regiones de oro y plata. Por otra parte, las condiciones vitales de esta comarca son las menos propicias para la instalación de poblaciones: carece de productos naturales de calidad y cantidad suficiente para el sustento fácil de colonos. Los colonos no tienen mas sustento seguro que el cultivo de pequeños predios encerrados en las defensas de palo a pique, en lucha con los ataques indígenas.
La introducción de la ganadería
Esto fue lo que comprendió el gobernador de Asunción Hernando Arias de Saavedra, disponiendo que se lanzasen a este suelo, rico en forrajes, ganados europeos, a fin de que procreando, llegaran a ofrecer medios fáciles de sustento y de industria. Por este motivo Hernandarias, aparece en la historia de nuestro génesis colonial como una figura de singular relieve e importancia. Él es el primero que deja de mirar estas tierras como un simple camino para llegar al oro, considerándolas bajo el propósito de que valgan y sirvan por si mismas, fomentando su población y vinculando a los pobladores. A los pocos años de ser introducidas en nuestras costas las manadas de equinos y vacunos, los ganados multiplicándose, trotan de un lado a otro del territorio.
Esta riqueza pecuaria determina muchos de los caracteres que ha de asumir la sociedad hispano-criolla del Uruguay.
La ganadería va a producir la estancia, el gaucho, la montonera, el caudillo. Otros factores han de intervenir, desde luego, en la producción de tales fenómenos; pero el primero, el básico, es la ganadería, puesto que ella es el elemento vital que el territorio ofrece a la población determinando así el género de vida. Al cubrirse de ganados cimarrones el suelo de esta región deshabitada, el ganado se torna en una condición natural, geográfica, a la cual han de adaptarse los colonizadores. Sin el ganado, la colonización de la Banda Oriental se vería reducida por largo tiempo a un área exigua, próxima a los puntos de embarque, debiendo vivir del cultivo agrícola, por no ofrecer el territorio nada de sí.
Toda colonización requiere para su desarrollo una fuente de riqueza natural que no solo garantice la vida, sino que ofrezca perspectivas de explotación comercial. La Banda Oriental carece de esa fuente de recursos vitales económicos en el momento de la conquista. La multiplicación del ganado es lo que viene a convertirse luego en esa fuente.
Es de observar que la ganadería, en las condiciones que se presenta en el Río de la Plata, es un fenómeno único en todo el mundo. En ningún otro lugar, manadas innumerables de vacas, toros, yeguas, potros se extienden y multiplican libremente en los vastos pastizales desiertos, tornándose cimarronas. Este es un fenómeno característico del Plata y el que ha de determinar su historia y un singular estilo de vida.
En este entorno, el hombre se hace ecuestre, recorre fácilmente vastas extensiones, se interna en las soledades salvajes, y se dispersa por la región.
En cualquier parte a donde vaya, encuentra segura su subsistencia: no tiene más que tirar el lazo o las boleadoras, voltear una res y churrasquear. El ganado le da, asimismo, el cuero con que pueda fabricar rústicamente sus botas, su apero, su lazo, su cama y casi todo cuanto necesita en una existencia campera.
Estas condiciones darán al colono- español, mestizo o indio- entera libertad personal respecto a la sociedad, engendrando los caracteres individualistas y rebeldes del gaucho.
El Proceso de Poblamiento
Con la fundación de Santo Domingo de Soriano y las reducciones franciscanas de Víboras y Espinillo, se introducen en la Banda Oriental los primeros elementos sociales que, obrando dentro de las condiciones pecuarias del medio formaran los caracteres del futuro agregado colonial.
Siendo la población indígena de poca monta con relación a las necesidades extensivas de las reducciones, los misioneros hicieron recurrir otros elementos nuevos y sociales, provocando la inmigración de hombres libres y familias del Paraguay.
En estas reducciones comienza a operarse el mestizaje de españoles e indígenas, obligado en buena parte por la escasez de mujeres blancas.
Es en estas reducciones en donde se comienza a configurar la estancia como fenómeno industrial del propio suelo. Los colonos se extienden por los campos inmediatos, levantando sus ranchos con el material que el medio les ofrece, domando caballos, formando rodeos de ganado y aprovechando el cuero para la industria doméstica.
El poblamiento humano de la pradera fue más bien inorgánico y espontáneo lo que nos permite afirmar de alguna manera que “el ganado precedió al colono”. El colono llega a estos territorios tras las eventuales expediciones de explotación de cueros, el sebo, y más tarde la carne para el saladero.
La Banda Oriental pudo despertar la atención del Imperio en la medida en la que el territorio se desplegaba en una zona conflictiva entre los dominios de España y Portugal por sucesivos traspasos en la distribución pactada en el tratado de Tordsesillas en 1494. Fue dicha condición de frontera interimperial, móvil y acechada por indios, exploradores y aventureros la que finalmente ubicó a la Banda Oriental en los umbrales de la Historia Moderna.
El Avance Portugués y la Consolidación Española.
En tanto, las riquezas pecuarias atraen por un lado a los portugueses y por el otro a los habitantes de Buenos Aires y Santa Fe. Los portugueses avanzan arreando grandes tropas de ganado para los fundos y cuereando en gran escala. La población de Buenos Aires organiza a poco un sistema de explotación que favorece en alto grado la prosperidad de aquella colonia. A través de un permiso especial otorgado por el gobierno de Buenos Aires, partidas de peones al mando de un capataz o empresario vienen a esta Banda a faenar ganado.
La Banda Oriental resulta así para Buenos Aires una gran estancia.
Consta por los documentos conocidos, que el gobierno español de aquella ciudad se resiste a fomentar la colonización estable de este territorio y fundar poblaciones, por ser ello contrario a los intereses de los vecinos y del fisco porteño.
Pero decididos los portugueses a aprovechar para si la enorme riqueza de la estancia, se instalan, al fin, en la Colonia y emprenden la corambre a gran escala, comerciando libremente con los ingleses y holandeses atraídos por el mercado de esta América cerrada por el monopolio español.
Es entonces que el gobierno español de Buenos Aires se decide a tomar posesión permanente de esta tierra, fundando en ella poblaciones e instalando autoridades.
Los portugueses no solo invaden los dominios de España al instalarse en este territorio, sino que explotan en su beneficio y en perjuicio de la población de Buenos Aires y del Fisco español, la riqueza ganadera de la comarca.
La ambición de conquistar esta fuente de riqueza que es la ganadería cisplatina, determina la instalación de los portugueses. A la imposición política de conservar la integridad del dominio español, se une para los españoles de Buenos Aires, la necesidad de conservar esa enorme fuente de riqueza pecuaria, que es la comarca trasplatina. Portugueses y españoles se disputan esta rica estancia.
La Fundación de Montevideo. Razones que la determinan y motivos que la retardan.
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